(Entra en escena Marisa)
Marisa: ¿Sabes ya donde ir de vacaciones?
Daniel: Pues claro... Te apetece ir a... ¿Bali?
Marisa: Te lo acabas de inventar. Se te ha visto el plumero, Dani.
Daniel: Es verdad, es verdad. Vamos a la agencia, a ver que nos recomiendan.
(Marisa y Daniel se dirigen a la agencia de viajes)
Trabajador de la agencia: ¡Hola! ¿Que se os ofrece?
Marisa: ¡Hola buenas tardes! Pues nos gustaría mirar un viaje, que sea bonito y económico... Que no nos da para ir a BALI.
Daniel: ¡Oye! No es mi culpa que no tengamos suficiente para ir.
Trabajador de la agencia: ¡Dejen de pelear, que parecen dos críos!
(Suena el teléfono)
Trabajador de la agencia: ¿¡QUE!? ¿Como que no tienen la corbata que te pedí? ¡La dejé pagada y todo! Denunciaré la empresa, y si hace falta a todos sus empleados! (...) ¿Como que no me ponga así? !Mala gente! (...) ¿Que no quieres discutir más? !Te aguantas!
Daniel: ¿Que sucede?
Trabajador de la agencia: ¿Tiene algo que ver con usted? ¡No! Pues entonces calladito, ¿Claro?
Daniel: Mire jefe a mi no me hable así que...
(Empiezan a discutir)
Marisa: ¡Basta! ¿No era usted, el que decía que, cuando peleamos, parecemos críos? Pues que sepa, que no está dando ejemplo alguno. Vamos Dani, vayamos a otra agencia, que seguro nos atenderán mucho mejor.
(El agente se levanta, enfadado, y cierra el pestillo)
Trabajador de la agencia: De aquí no se va nadie.
Marisa: ¡Ooohh! ¡Ya creo yo que sí, señor!
(Marisa, abre el pestillo y junto a Daniel, huyen al coche)
Daniel: ¡Noo! ¿Justo ahora te tenias que romper?
Marisa: ¿Se lo dices al coche, no?
Daniel: Efectivamente.
Marisa: Que te parece, si en vez de un viaje, ¿compramos un coche?
Daniel: Vale. ¡Un ford!
Marisa: ¡No! ¡Un mustang!
